¿Quiénes corren el riesgo de sufrir una pérdida auditiva inducida por el ruido?
mayo 21, 2021

¿Cuáles pueden ser mis preguntas acerca del uso de audífonos?

Cómo elegir correctamente un audífono
Una de las principales dificultades que surgen al comenzar el proceso de adaptación de un audífono, es saber sí la elección fue correcta y acorde a mis necesidades auditivas. Hasta el momento es complejo seleccionar cuál es el audífono correcto, debido a que las tecnologías cambian permanentemente generando la complejidad de entender las funciones posibles que podrían tener los audífonos.

Ahora bien, estas funciones las podemos observar en dos categorías. La primera refiere a aquellas que sirven para el profesional que adapta el audífono, la segunda se relaciona con las funciones posibles que podrían entregar los audífonos a la vida diaria de un usuario. En este escrito no encontrarán aquellas que sirven a los profesionales, sino que nos centraremos en explicar las funciones de los audífonos que podrían ser de gran importancia para los usuarios.

Canales.
Muchas veces al momento de seleccionar o consultar en una clínica auditiva nos indican la cantidad de canales que presenta el audífono, refiriendo que, a más canales el comportamiento del audífono es mejor. Hasta ahora las investigaciones indican que un audífono con más canales, es muy funcional para personas que presentan pérdida muy marcada en frecuencias agudas o aquellas que presentan curvas auditivas que podríamos nombrarlas como “desordenadas”, en donde se ve que la curva sube y baja siendo no un perfil característico. Esto es complejo de comprender al momento de iniciar la selección de un audífono, ya que el usuario no muchas veces tiene conocimientos físicos del sonido.

Para poder explicarlo voy a comenzar desde un inicio. Lo primero es saber que los sonidos que escuchamos tienen características que lo diferencian; la primera es la frecuencia o tono y la segunda es de intensidad o volumen. En el caso de los canales va a corresponder a una zona en donde se procesan ciertas frecuencias específicas, haciendo la siguiente relación: mientras más canales tiene un audífono, menos frecuencias se procesan en este, o sea, el audífono que tiene más canales es más específico en la reproducción del sonido proveniente del medio ambiente.

Para explicar esto les voy a entregar un ejemplo; si en una carretera tengo tres carriles para vehículos de todos los colores, si en algún momento circulan muchos vehículos, se va a producir un atochamiento muy grande y por lo tanto comienza a suceder que no se logra transitar a velocidad. Ahora bien, si yo construyo una carretera de 10 carriles y selecciono que en el primer carril sólo circularan los autos rojos, en el segundo los autos blancos y así sigo hasta el décimo carril, lo más probable que esta autopista no presente tantos problemas en el avance vehicular porque es más específica y rápida. Esto mismo ocurre con el sonido, ya que si los tonos son trabajados más detalladamente los sonidos debiesen ser más reales a los del medio.

Sin embargo, las investigaciones no detallan que el paciente mejore significativamente en base a más canales, pero actualmente los audífonos no solo trabajan por canales sus prestaciones. Es decir que asociado a mayor cantidad de canales, mejores son sus prestaciones, por ejemplo, en los atenuadores de ruido, los programas automáticos, entre otros. Eso hace pensar que al momento de seleccionar un audífono no es necesario solo centrarse en los canales, sino que también en otras prestaciones que pueda tener el audífono.

Programas automáticos.
Uno de los temas más importantes en los usuarios de audífonos es cómo se comporta el audífono dependiendo del entorno al que se encuentran sometidos. A esto me refiero que es distinto escuchar en una habitación tranquila a una persona v/s una zona donde hay más ruido como la calle. Actualmente, los audífonos tienen programas automáticos estandarizados según los entornos a los que se encuentre la persona, por lo cual son capaces de reconocer el ambiente en que se encuentra.

Esto genera que se activen automáticamente cambios en el audífono que ayudan a reducir el ruido del medio ambiente o acentuar sonidos del habla o mejorar la percepción de la música. Esto genera que el usuario no deba estar controlando el audífono manualmente subiendo o bajando volumen o cambiando programas cada vez que cambia un entorno. Por lo cual, un audífono con más programas automáticos puede entregar una mejor relación con los cambios ambientales a los que se está expuesto cada persona. Así también, podemos relacionar que a más programas automáticos los audífonos también tienen más canales, por lo que es importante consultar qué programas automáticos presenta el audífono y esto en coherencia con mis situaciones cotidianas.

Por último, hay que entender que los programas automáticos están relacionados directamente al comportamiento de los micrófonos, estos se van a ir ajustando en focalizar los sonidos provenientes del frente del audífono (direccionales) o generando la escucha de los sonidos que nos rodean (omnidireccional). Esto aporta a que exista mayor facilidad de escuchar los sonidos en situaciones complejas con ruido o que los sonidos sean mejor identificados en situaciones silenciosas.

Compresor de Intensidad y Compresor de frecuencia.

Para explicar estas funciones del audífono es importante indicar que estas responden a usuarios que presentan una característica auditiva especifica al momento de escuchar sonidos. En el caso de los compresores de intensidad es de gran utilidad para personas con pérdida auditiva, pero además que presentan molestia a sonidos de mayor intensidad. Entonces, en esta situación, lo que hace el audífono aquí es evitar sobrepasar el umbral de molestia y por lo tanto hacer más cómodo el audífono. Es importante decir que el audiólogo encargado debe considerar la importancia de este factor para mejorar la tolerancia al uso del audífono y por lo tanto la adherencia.

En el caso de los compresores de frecuencia es una herramienta específica para potenciar la audición de los sonidos más agudos en personas que presentan pérdida auditiva con muy baja audición de sonidos agudos. Esta herramienta permite que personas que no pueden escuchar los sonidos fricativos como /s/, /Ch/ y /f/ que tienen características agudas puedan ser escuchados. Lo anterior, significa que estos sonidos que eran de características agudas se comprimen a sonidos más graves y por lo tanto pasan a ser audibles. La dificultad que tienen estos compresores de frecuencia refiere a que debe ser asistido con terapia, ya que la característica fundamental del sonido se pierde, transformándola en un sonido con otro componente acústico que debe ser entrenado para que el cerebro responda.

Ambos sistemas de compresión permiten que los usuarios de audífonos ya no refieran incomodad al uso de audífono, además de la mejora de los sonidos agudos. Por lo tanto, si alguna de las funciones nombradas anteriormente las observa en sus características auditivas debiera consultar más a fondo que sistemas de compresión tiene el audífono que desea adquirir.

Finalmente, al momento de elegir un audífono deben conocer acerca de este, por lo tanto, les recomiendo averiguar las características del audífono y que otras opciones tiene este equipo que pueden ayudarme, como por ejemplo si es recargable o con pila, si se conecta o no a sistemas bluetooth, si es pediátrico o no y así otras consultas que deberán hacer. Por ahora, teniendo claro los tres puntos mencionados anteriormente podrán tener una buena relación con su audiólogo para poder determinar el mejor audífono personal.